Nuestra sala común, en la que podrá desayunar, practicar juegos de mesa o simplemente leer. En ella está expuesta una curiosa y cuidada colección de botijos.
En la parte posterior, se halla la parte ajardinada, en la que nuestros clientes disponen de sillas y bancos y de una magnífica barbacoa. Es un auténtico gozo poder degustar una buena comida escuchando el agua del río Naviego, cuyo cauce transcurre a pocos metros. ¡Qué privilegio! |